sábado, 25 de octubre de 2014

Wendingo

El wendigo es una criatura mitológica que aparece en las leyendas de los pueblos algonquinos de la costa este y de la región de los Grandes Lagos, en Estados Unidos y Canadá. Se le describe como un ser humanoide de aspecto bestial, al que usualmente se le relaciona con el canibalismo. El origen del mito podría estar relacionado con historias acerca de casos de canibalismo sucedidos para sobrevivir a los duros inviernos de esta zona del continente.

Descripción

El Wendigo es descrito como un ser raquítico, hasta el punto de inanición, su piel esta tensada a lo largo de su cuerpo ajustándose a sus huesos. El color de su tez es similar a las cenizas de la muerte, y sus ojos parecen estar hundidos en sus cuencas, donde deberían estar sus labios ahora solo hay vestigios de piel y sangre, sucio y apestoso el Wendigo tiene ampollas en su piel y exude un olor de descomposición, a muerte y corrupción. Es sabido que el Wendigo es un espíritu que prefiere habitar lugares solitarios, por ello suele esconderse en bosques, lo cual le permite acechar silenciosamente a su presa, nunca esta a la vista y espera el momento indicado para abalanzarse sobre ella.

Historia

El primer informe por escrito de esta mitológica criatura fue hecha por Paul Le Jeune, un misionero jesuita que sirvió en Quebec en el siglo XVII, en 1636 el Padre Pablo envió a sus superiores en Roma un informe en el cual se quejó de una mujer nativa, Quien en un trance espiritual advirtió que Atchen iba a atacar el pueblo, la carta el cual describe como es el Atchen lo ve como una especie similar a un hombre lobo. Los últimos informes de la aparición de un Wendigo se encontraba en un pueblo llamado Rosesu al norte de Minnesota, se registró también en las décadas finales del siglo XIX y principios del siglo XX, durante este período, se produjeron una serie de muertes inexplicadas hasta que finalmente cesó.
Un "Wendigo" apareció cerca de un pueblo llamado Rosesu al Norte de Minnesota allá por el año de 1800 a 1920. Cada vez que se mencionaba una muerte inexplicable llegaba también, la leyenda del ser “caníbal”. 
Aún, en este siglo, los Nativos Americanos, siguen creyendo hasta ahora, en la existencia del Wendigo. Uno de los cazadores más famosos es Jack Fiddler, un indio Cree. Asegura a ver asesinado al menos, alrededor de unas 14 criaturas en su vida y el último de sus asesinatos le valió la cárcel en 1987. En octubre de 1907, Fiddler y su hijo Joseph, fueron procesados por el asesinato de una mujer india Cree. Ambos se confesaron culpables por el delito tal, aunque manifestaron ambos que la mujer había sido poseída por el espíritu de un "wendigo" y faltaba poco para su transformación. Según su defensa, ella tuvo que ser asesinada antas de que ella se comiera a los de su tribu. 

Pie Grande

El Pie Grande es una criatura mitológica de aspecto simiesco que habitaría los bosques, principalmente en la región del noroeste del Pacífico en América del Norte

Descripción

Los testigos indican características no siempre similares, pero la descripción más habitual es la de una gran criatura simiesca bípeda, normalmente de una altura de 1.83 m a 2.13 m de aproximadamente 160kg con amplios hombros y estructura robusta. La cabeza es pequeña, puntiaguda y baja; en ocasiones, se habla de una cresta en la parte superior del cráneo. Los ojos se describen generalmente como pequeños y ocultos bajo una frente pronunciada. A excepción de la cara, manos y pies, una fina capa de pelo cubre su cuerpo, de color normalmente marrón o negro, aunque tiende a ser rojizo, arenisco o con brillos plateados.

Historia

Hasta hace 56 años, circulaban por la costa pacífica de Norteamérica leyendas indígenas sobre la existencia de un hombre salvaje similares a las de otras partes del mundo. Nada más. Nadie hablaba de un homínido de pie grande; eso quiere decir bigfoot. 
Este ser salió por primera vez del bosque el 27 de agosto de 1958. Jerry Crew, un conductor de excavadoras que trabajaba para Ray Wallace en las obras de una carretera en el condado californiano de Humboldt, descubrió aquella mañana huellas de grandes pies desnudos cerca de su excavadora. Alterado y creyendo que alguien quería tomarle el pelo, informó a Wilbur Wallace, capataz de la obra y hermano del contratista. 
El 21 de septiembre, la esposa de uno de los trabajadores mandó una carta a Andrew Genzoli, columnista de The Humboldt Times, el periódico de Eureka, contándole la historia de las misteriosas huellas. El 3 de octubre, Crew sacó moldes de nuevas huellas que habían aparecido junto a su vehículo de trabajo y, dos días después, The Humboldt Times publicaba en su portada una foto del trabajador con el molde y un artículo de Genzoli en el que bautizaba a la criatura autora de las huellas como bigfoot. 
La del 27 de agosto de 1958 fue la primera de una larga lista de apariciones en las que el homínido de los bosques de Norteamérica ha demostrado la misma habilidad para evitar ser retratado con nitidez que el yeti y el monstruo del lago Ness. Sin embargo, Ray Wallace acumuló a lo largo de su vida gran número de fotos, películas y grabaciones sonoras de la criatura obtenidas por él mismo, que hicieron sospechar a algunos. Pero no a los cazadores de monstruos, a quienes, en mayo de 1978, el constructor explicaba: “Los bigfoot son personas, tienen su lenguaje”. “Recurría a varias personas para las películas”, explicaba Michael Wallace en 2002. El hijo del constructor añadía que su madre le confesó que había posado en sesiones fotográficas disfrazada de bigfoot. 
El vaquero de rodeos Roger Patterson consiguió en 1967 la que se ha considerado la mejor prueba de que algo se oculta en la espesura de Norteamérica: una película en la que un ser de apariencia simiesca escapa de la cámara cerca de Bluff Creek, en California. Wallace, quien cooperó siempre con los cazadores de monstruos, había indicado al vaquero dónde tenía que ir para ver al bigfoot. “Ray me dijo que la película de Patterson era un engaño y que sabía quién estaba dentro del disfraz”, aseguraba Chorvinsky hace doce años. Aunque los escépticos la consideraron fraudulenta desde el principio, los criptozoólogos han defendido la autenticidad de la grabación a capa y espada duranet décadas. En 2004, el periodista Greg Long identificó al ser humano que se ocultaba bajo el disfraz: era Bob Heironimus, un trabajador de Pepsi a quien Patterson había prometido por su interpretación mil dólares que nunca pagó. 
Dale Lee Wallace, sobrino del contratista, guarda todavía las plantillas de madera que, atadas a la suela de las botas, empleó Ray Wallace para imprimir las grandes huellas en 1958.

Yeti

El yeti o abominable hombre de las nieves podría ser un críptido interpretado como un simio gigante. Ante la ausencia total de pruebas, solo se cuenta con relatos que lo describen como un simio gigante bípedo que se cree está localizado en las zonas boscosas de la cordillera del Himalaya.

Descripción

Su apariencia es muy parecida a la de un orangután, pero con el pelo blanco, la cabeza con forma ovalada, lasmandíbulas más fuertes y tiene unos largos brazos que le llegan a la altura de las rodillas. Mide aproximadamente unosdos metros y tiene una imponente musculatura. Los que realmente creen que existe este ser creen que hay varias razas de Yeti, de diferentes tamaños y colores.

Historia

En 1935, el paleontólogo holandés Ralph von Koenigswald se encontraba en Hong Kong. En una farmacia encontró una pieza dental fosilizada que los farmacéuticos llamaban “diente de dragón”, y usaban desde tiempos ancestrales, pulverizada, para preparar algunas de sus medicinas. Von Koenigswald comenzó entonces la búsqueda del animal al que había pertenecido, búsqueda que acompañaron y continuaron distintos paleontólogos en el mundo. Desde ese momento se han encontrado 3 mandíbulas y varios centenares de dientes, no sólo en China, sino también en Vietnam. Estos resultaron pertenecer a un simio gigante que se extinguió hace aproximadamente 500.000 años y al que los paleontólogos denominaron Gigantopithecus blacki. Se supone que apareció hace 6 millones de años y llegó a convivir con otras dos especies conocidas: el panda gigante y... el Homo Erectus. Recién en el año 2005 pudo determinarse la antigüedad de los restos encontrados a partir de 1935.
También el famoso alpinista Reinhold Messner dedicó 12 años a la búsqueda del yeti, para concluir (no con mucho rigor): “Todas las evidencias apuntan a un oso nocturno que corre, camina y escala mejor que un hombre”. Claro, Messner deja de lado lo que sí sabemos, y es que los osos, por su conformación física, no pueden caminar ni correr mejor que un hombre. Y además sus propias evidencias llevan a gran confusión: “"Miré a mi alrededor y capté (…) la silueta de un bípedo que huía entre los árboles (…) Sin hacer ruido y doblada hacia delante, la criatura seguía corriendo, se eclipsaba detrás de un árbol para volver a aparecer como un monstruo (…) durante una fracción de segundo, pude observar su rostro: vi ojos y dientes, pero apenas logré distinguir forma o color. La criatura se erguía amenazadora, su cara una sombra gris, su cuerpo una silueta negra. Cubierta de pelo, se apoyaba sobre dos cortas piernas y tenía unos brazos largos que le llegaban hasta las rodillas. Calculé que medía 2´10 metros(...) Era obvio que ningún hombre puede correr de ese modo en plena noche (…)” Reinhold Messner, 1986 (valle del Mekong, Este del Tíbet)”.
El misterio sin embargo, promete ser develado pronto. Por un lado, hace cinco años un guardabosque de una remota región de la India halló dos pelos que, supuso, podían pertenecer a un yeti. El joven Dipu Marak los entregó a Alistair Lawson, periodista de BBC, quien a su vez los llevó a la Universidad de Oxford. Allí fueron analizados hace pocos meses por un grupo liderado por Ian Redmond, científico especializado en el estudio de primates. Las primeras pruebas dieron como resultado que los pelos son, por un lado, muy similares a los recogidos por Sir Edmund Hillary en 1960. Y además, lo más importante, no pertenecen a ninguna especie conocida.* Redmond supone que podrían pertenecer, efectivamente, a un yeti, descendiente desconocido del Gigantopithecus blacki.
Por su lado, en el mes de agosto una expedición japonesa al mando de Yoshiteru Takahashi partió rumbo a los Himalayas en busca del yeti. Piensan permaneces allí durante dos meses, instalando sofisticadas cámaras infrarrojas en el mismo sitio donde Takahashi avistó un grupo de yetis en 2003. La expedición se denominó Proyecto Yeti Japón 2008 y tiene su propio sitio web, lamentablemente en japonés y sin traducción.
Cada uno creerá lo que quiera creer, pero hay algo que es cierto: hay una región del monte Everest donde no vive ninguna especie conocida de primate. Sin embargo, los lugareños llaman a esa región “Mahalangur Himal”, la montaña de los grandes monos. 

La leyenda del Yeti

Humancé

Humancé es un término usado para referirse a los híbridos hipotéticos entre humano y chimpancé y, particularmente, a un peculiar simio de nombre Oliver que fue popularizado en los años 1970 como un posible híbrido auténtico. Supuestamente, Oliver presentaba características excepcionales en un simio, como su costumbre de caminar siempre erguido como los humanos y su gran inteligencia. Esto hizo de Oliver un enigma para la ciencia y también, por desgracia, una sometida estrella del show business y del morbo del público.

Historia

Se trataba de un primate muy conocido en los años 1970 que, según se dice, fue capturado en África, específicamente en la región del Congo, y vendido como un chimpancé.
Supuestamente, Oliver presentaba una apariencia distinta a la de otros chimpancés: tenía menos pelo, un hocico menos pronunciado (le habían quitado los dientes incisivos), un cráneo más pequeño y redondo, y orejas puntiagudas (un rasgo poco frecuente tanto en chimpancés como en humanos). Algunas de estas características le daban un aspecto notablemente humano a Oliver, en comparación con el resto de los chimpancés. Pero estos atributos no eran los únicos que lo hacían especial. Oliver presentaba también comportamientos humanos, tales como caminar erguido (algo que los simios solo hacen durante cortos períodos de tiempo) o sentarse en sillas como los humanos. Supuestamente, también estaba dotado de una gran inteligencia en comparación a otros simios, con la cual podía recibir órdenes complejas y ejecutarlas. También tenía, según afirmaron algunas personas, un olor inusual, distinto al olor de los chimpancés y al de los seres humanos. Asimismo, Oliver disfrutaba más de la presencia de los humanos que de la de los chimpancés. Incluso se decía que era atraído sexualmente por las humanas y no por las hembras de chimpancés, como asegura Janet Berger, esposa del primer dueño de Oliver, quien asegura haber tenido que repeler sus avances constantemente. Además, los chimpancés rechazaban la presencia de Oliver, por lo cual nunca se logró su reproducción.
Se afirma que Oliver ayudaba en las tareas de la casa, pero cuando empezó a demostrar interés sexual por la esposa del dueño del circo fue vendido en 1976 a un abogado de Nueva York llamado Michael Molineroy. Al pasar los años fue vendido sucesivamente hasta llegar a un laboratorio de experimentación animal. Afortunadamente, quizás debido a un exceso de animales para experimentación, Oliver nunca fue requerido para probar los efectos de algún cosmético o medicamento, pero igualmente estuvo confinado por siete años en una pequeña jaula. Oliver fue nuevamente descubierto y por fin retirado del laboratorio en 1996, pero debido a la carencia de movimiento en cautiverio sus músculos se habían atrofiado. Luego de ser rescatado, fue enviado a un hogar de retiro para chimpancés. Allí, finalmente se le realizaron pruebas científicas más creíbles y fiables para tratar de despejar la discusión sobre las numerosas hipótesis sobre su origen.

Tatzelwurm

Desde hace siglos, los habitantes de los Alpes Austriacos y Alemanes, cuentan viejas historias en las que éste enorme gusano con garras es el protagonista. Dragón, reptil o felino, esta criatura  ya forma parte del imaginario popular de la zona y, para muchos, es tan real como las vacas que pastan en sus verdes valles. 

Descripción

Se dice que este “gusano con zarpas”, también llamado Stollenwurm, o gusano que habita en la madriguera, es una bestia reptil con forma de serpiente de hasta 1,5 metros de longitud, con dos patas delanteras claramente visibles. En resumen, una criatura misteriosa que guardaba un parecido más que pasajero con un lindorm. 

Historia

Algunos informes describen su cabeza como la de un gato, y supuestamente es capaz de saltar distancias considerables. Un día del verano de 1921, en Hochfilzen, al sur de Austria, según se dice, un Talzelwurm con cabeza de felino, saltó sobre un pastor y un cazador furtivo; ambos hombres salieron huyendo aterrorizados. 
Aunque se había informado sobre estos notables animales muchas veces anteriormente y desde entonces y, de acuerdo con las tradiciones locales, incluso habían sido asesinados en pocas ocasiones, los zoólogos todavía no habían obtenido un cuerpo para identificarlo. 
Se habían visto criaturas similares más al sur también. Uno de los informes más famosos de nuestro tiempo data del 1954, cuando unos agricultores afirmaron haber observado cómo una bestia con forma de serpiente y cabeza de gato, con dos patas, atacaba a una piara de cerdos cerca de Palermo, en Sicilia. 

Serpiente

Emela-ntouka

El emela-ntouka es un animal mítico en la cultura de las tribus pigmeas del África Central.

Descripción

Del tamaño de un elefante y color verde pálido, su descripción general recuerda superficialmente a la de un rinoceronte, incluyendo un cuerno (de marfil) de unos dos metros de largo. Su enorme cuerpo está sostenido por cuatro gruesas patas cortas y posee una cola similar a la de los cocodrilos. Sus mandíbulas están armadas con largos y afilados dientes de forma triangular.
El emela-ntouka es muy temido por los aborígenes, quienes afirman que suele cazar y devorar humanos. También enfrenta elefantes, a quienes atraviesa con su afilado cuerno para luego dejarlos desangrarse.
Los mitos coinciden en situar al animal en los vastos terrenos pantanosos que conforman la cuenca del Río Congo. Es, por lo tanto, de naturaleza anfibia. Las historias coinciden al afirmar que rara vez se lo encuentra reunido en grupos: se lo considera un cazador solitario.

Historia

JE Hughes publicó su libro de dieciocho años en el lago Bangweulu en 1933, en la que informó de que un animal que se ajusta a la descripción de un Emela-Ntouka fue asesinada por miembros de la tribu Wa-Ushi, a lo largo de las orillas del río Luapula, que conecta al Lago Bangweulu Mweru.
El Emela-Ntouka fue mencionado por su nombre por primera vez en 1954, en un artículo en la revista Mammalia, escrito por el ex inspector juego Likouala Lucien Blancou. Afirmó el Emela-Ntouka era "más grande que un búfalo" y habitó durante los pantanos Likouala. También se Blancou quien mencionó por primera vez el hecho de que un Emela-Ntouka mata elefantes, búfalos o hipopótamos cuando se les molesta, al igual que el odio supuestamente conocido del Mokele-mbembe para los hipopótamos. Mientras que los animales son supuestamente herbívoros, también supuestamente comparten un feroz sentido de territorialidad, y es por esta razón, los pigmeos se afirma que "temer más que cualquier otro animal peligroso". En alrededor de 1930, una Emela-Ntouka supuestamente fue asesinado cerca de Dongou.
Posteriormente pruebas fue aportado por el Dr. Roy P. Mackal, quien dirigió dos expediciones en el Congo en 1980 y 1981 - Se reunió información sobre otros cryptids. 1987 vio la publicación del libro Mackals, un dinosaurio vivo, en el que hizo un resumen de las expediciones.
Una temporada prevista de dos episodio de las Zelanda documental Misterios del Nuevo Mundo incluía una entrevista con un hombre que afirmaba haber encontrado un muerto Emela-Ntouka. Afirmó que aún poseen el cuerno del animal, que elimina del cuerpo. El episodio fue filmado, pero nunca salió al aire.

Cadejo

Cadejo o El Cadejo es un animal legendario de la región mesoamericana, siendo muy conocido en las zonas rurales e incluso urbanas de Centroamérica.
Se dice que es un mítico perro (o dos perros, que generalmente se le aparece a quienes deambulan a altas horas de la noche y al cual se le atribuyen poderes misteriosos). Las diferentes versiones de la leyenda en Centroamérica describen a un cadejo de color blanco y uno de color negro (generalmente benigno y maligno respectivamente), o simplemente un solo cadejo negro (generalmente maligno).
La leyenda del Cadejo es el vestigio de una antigua creencia que supone que todo humano posee un animal de compañía. Este mítico animal es el doble del hombre, de tal manera que la enfermedad o la muerte del primero conllevan la enfermedad o la muerte del segundo. En la actualidad, se puede establecer comparaciones de lo anterior con el pensamiento cristiano, que expresa que el hombre tiene un ángel guardián que lo protege de los peligros. La creencia supone la existencia de un animal compañero para cada hombre. También este personaje tiene su resonancia precolombina maya en un espectro bienhechor guardián de los caminos.

Dicho animal acompaña al hombre en todos sus viajes solitarios por la noche; y en la versión de dos cadejos, el blanco lo protege y lo defiende contra los malos espíritus encarnados en el cadejo negro, color tenebroso que simboliza la muerte, o sea, el mal en todas sus manifestaciones.

Origen

En la mitología mesoamericana existía la creencia en los nahual, que eran animales-espíritus que protegían a la gente. Según aquella creencia, cada persona, al momento de nacer, contaba ya con un nahual que lo guiaba y protegía. Paralelamente y también en México y Centroamérica, existía la creencia de que los xoloitzcuintle, un tipo de perros, acompañaban a las almas de los difuntos en su tránsito por el Mictlán o inframundo.
Posteriormente, cuando los españoles llegaron a América, trajeron consigo muchas leyendas europeas sobre perros fantasmas, sobre todo perros negros. Pero también trajeron el Cristianismo, con su creencia en los ángeles guardianes y en los demonios como seres que frecuentemente acechaban al ser humano, acercándose sobre todo a aquellos que estaban más alejados de la gracia de Dios y que, por su comportamiento pecaminoso, eran más propensos a ser abandonados por sus ángeles guardianes…
Ocurrió así que, en el proceso de colonización, ambas creencias se fusionaron, y crearon muchos mitos como por ejemplo la leyenda de los cadejos; la cual, como bien puede percibirse, mezcla elementos de cada una de las creencias mencionadas, tanto del lado europeo como del lado nativo. Por este motivo el cadejo blanco y el negro pelean interminablemente como los ángeles contra los demonios, y como los dioses Quetzacóatl y Tezcatlipoca.